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Impresiones de África Negra en 1995

por Bernard Cloutier


Cinco meses pueden parecer largo tiempo para viajar, pero es en realidad un período muy corto considerando todos los lugares que he visitado: Egipto, Jordania, Sudán, Eritrea, Yemen, Djibouti, Etiopía, Kenya, Uganda, Ruanda, Tanzania, Malawi, Zimbabwe, Zambia, Botswana, Namibia, Sudáfrica, Lesotho, Suasilandia, Mozambique, Israel, Chipre y Marruecos. No pasé el tiempo suficiente en un lugar pare realmente conocerlo a fondo, pero sí obtuve información general, aunque superficial, de la mitad este y sur del continente Africano. (Había visitado previamente varios de los países africanos del norte y del oeste, principalmente con fines de negocios).

Por supuesto, no había dos lugares iguales. Cada uno presentaba características propias específicas, sus atractivos y sus problemas. La ventaja del rápido vistazo que realicé es que le permite a uno hacer generalizaciones superficiales sobre las características que parecen comunes en tres grupos distintos de países en el continente; la importancia del Islam en el norte, de los blancos en el sur, y del tribalismo en el medio. Me ocuparé del tribalismo y pasaré por alto el problema del fundamentalismo islámico en el norte, ya que es parte de un problema más amplio y no solamente Africano.


África 1707 - James Ford Bell Library, Universidad de Minnesota

Regresé aquí con la fuerte convicción de que la mayoría del legado perjudicial de la era colonial es la separación arbitraria del continente en entidades políticas (países) sin considerar las realidades étnicas y demográficas de sus habitantes. Creo que esto ha condenado irrevocablemente al África negra al tribalismo y sus consecuencias negativas. Pondré esto por escrito para aclarar en mi mente la base para mis percepciones tan pesimistas acerca del desarrollo social y económico en África y también para intentar aprender de lo que he visto en un esfuerzo para entender nuestras propias contradicciones canadienses.

Se me indicó una y otra vez en conversaciones con personas negras que el primer factor en la política Africana ha sido, es y probablemente será, el origen étnico y tribal de los políticos en vez de su ideología o sus programas de legislación para mejorar el bienestar de la comunidad. Creo que esta es la causa fundamental del estancamiento en África. Verdaderamente, cómo podría ser primordial el bienestar común en países donde no hay una verdadera comunidad que comparta la misma cultura, valores y orígenes. En tierras donde la gente se identifica mejor con su tribu que con el país, es natural que el objeto de tener el poder político es promover los intereses del grupo étnico o tribal propio a expensas de los otros grupos en vez de asegurar el máximo desarrollo social y económico para todo el pueblo. Este contexto lleva de una forma natural al favoritismo tribal, la intolerancia de la oposición política (la cual es generalmente tribal antes que ideológica), el gobierno arbitrario y el desprecio de los derechos humanos, y finalmente, al nepotismo general y corrupción, los cuales son los mayores obstáculos operacionales para el desarrollo económico y social en la mayoría de estados negros africanos.

El mismo resultado se habría obtenido, si la Segunda Guerra Mundial hubiese reorganizado artificialmente los límites Europeos dividiendo las naciones existentes en nuevos territorios, cada uno consistente en partes de países existentes previamente. Por ejemplo, en un país conformado por parte de España, parte de Francia y parte de Italia, la lucha por el poder tendría lugar entre el partido español, el partido francés y el partido italiano, en lugar de basarse en ideologías o programas. Las mismas consideraciones "tribales" dominarían la política en cualquier probabilidad en un país hipotético creado artificialmente de Dinamarca, parte de Alemania, Holanda, Bélgica y parte de Francia. La violencia y "limpieza étnica" en la ex-Yugoslavia de hoy en 1995, demuestra que los Europeos no son inmunes al "tribalismo".

También demuestra cuán importante es la existencia de una comunidad étnica y cultural coherente como prerrequisito del establecimiento duradero de prácticas políticas democráticas efectivas y del gobierno imparcial de la Ley en un territorio dado. La coherencia interna también es prerrequisito de las relaciones internacionales estables y duraderas. La Comunidad Europea de hoy, que no trabaja tan mal, es posible únicamente debido a acuerdos negociados entre una sucesión de varios gobiernos en representación de naciones-estados soberanos, cada uno electo democráticamente para representar los intereses de entidades demográficas coherentes y completas. Funciona porque ninguna "tribu" domina a las demás.

No es esto lo que he observado en África negra donde la mayoría de entidades territoriales políticas, (llamados países), son dominados por una tribu a expensas de otras tribus en el territorio. Esto puede explicar la presencia del miedo que percibí en casi todas las conversaciones políticas que he tenido con negros africanos ordinarios. Me pareció que, para el hombre de la calle, el miedo de las consecuencias que le traería el que su tribu no estuviera en el poder era un motivo político más poderoso que el orgullo o la ambición de ser parte de una tribu gobernante. Esto indica otra vez la falta de coherencia o la ausencia de una comunidad de intereses entre varias tribus que conforman la mayoría de estados africanos. Estos "países" no son naciones-estados, no sólo no son coherentes en su conformación, sino tampoco son completas porque las comunidades étnicas y culturales originales, las cuales pudieron haber formado naciones-estados, han sido divididas por los poderes coloniales entre varios "países". Ese es el terrible legado del período colonial; dos docenas de estados que carecen de la coherencia y unidad de propósito requeridos para el desarrollo estable y dos docenas o más de tribus principales dispersas en varios "países", al igual que los kurdos que se encuentran divididos entre Turquía, Irak e Irán.

El problema de la cohabitación étnica existe en varios otros lugares del mundo, pero en ningún lugar parece estar tan generalizada y aguda como en África negra. ¿Qué pasará en Sudáfrica ahora que el poder está en manos negras? Dudo que la orgullosa nación guerrera Zulú aceptará ser gobernada por el Congreso Nacional Africano dominado por los Xhosa. También dudo que la nueva constitución que está redactándose, cuyo propósito es proteger los derechos de la minoría, será aplicada tan imparcialmente como para prevenir la lucha inter-tribal consiguiente. Una nueva constitución puede garantizar los derechos de minorías en papel para reducir el riesgo de guerra tribal, pero nunca creará una comunidad coherente conformada por las tribus Xhosa y Zulú, históricamente opuestas.

Sostengo la opinión que debe preferirse una solución estructural a un remedio constitucional ya que el problema básico es de estructura (ausencia de una nación-estado coherente). En otras palabras, creo que estaría en el mejor interés a largo plazo de todas las partes que sea otorgada la independencia a la nación Zulú, la cual han solicitado algunos Zulús. Apenas puede aplicarse una solución estructural sin un sufrimiento considerable donde tribus con potencial de conflicto ocupan el mismo territorio (Bosnia, India-Pakistán), pero es factible aquí ya que los Zulús poseen una gran mayoría en la provincia Natal (Zululandia). Una Zululandia independiente con una mayoría Zulú abrumadora superaría naturalmente la política tribal (ya que no habría otra tribu que compita en el territorio). Una Zululandia independiente gradualmente descubriría una "política de principios" como lo está haciendo actualmente el pueblo Tigray en Eritrea, recientemente independizada de Etiopía. Obviamente, la cooperación actual entre Eritrea y Etiopía es mil veces mejor para todos los involucrados que la destructiva guerra civil que los empobreció durante tantos años antes que Eritrea se separara. De manera similar, creo que el libre comercio y un tratado de protección mutua que lleve a una cooperación económica efectiva entre Sudáfrica y una Zululandia independiente (también con Lesotho y Suazilandia que ya son naciones-estado), sería un mejor modelo de desarrollo (tanto social como económico), que la presente cohabitación incómoda de estas dos tribus principales con potencial de conflicto en Sudáfrica.

Creo que la forma en que el pueblo negro de Sudáfrica maneja la responsabilidad recién adquirida de mantener el poder será crucial no sólo para su propio bienestar sino también para el de países vecinos. Si Sudáfrica negra se deshace del problema Zulú en la manera sugerida arriba, y tiene éxito en implementar imparcialmente una constitución generosa y justa, capaz de apaciguar el miedo de los blancos y otras tribus minoritarias que no pueden aspirar a la independencia debido a su falta de un territorio identificable donde tengan la clara mayoría o debido a la falta de la masa crítica requerida para "hacerlo solos", entonces será posible que la "política de principios" y una democracia verdaderamente multi-partidaria reemplazara la política tribal y el gobierno de un partido en Sudáfrica mientras una verdadera comunidad de intereses se desarrolla con el tiempo. Si este afortunado evento se diera, Sudáfrica se volvería un modelo para los otros países africanos. Además, con sus amplios recursos naturales, base industrial e infraestructura bien desarrolladas y con su considerable riqueza, Sudáfrica sería una locomotora capaz de arrastrar a otros países africanos al desarrollo.

Sin embargo, si Sudáfrica cae en la trampa de política tribal, entonces su casa será dividida, sus energías se desperdiciarán en conflictos Inter-tribales, los blancos calificados y con capital gradualmente dejarán el país, el gobierno de un partido, el nepotismo, y la corrupción general se volverán inevitables y la economía del país tomará un giro regresivo como lo han tenido la mayoría de países africanos desde su independencia. El no liberarse de este escenario africano negativo a pesar de todas las ventajas que posee actualmente, harán que Sudáfrica selle el destino de otros países africanos como inválidos sin esperanza alguna de terminar con las donaciones de ayuda internacional e iniciar su propio desarrollo. Creo que de una u otra manera, lo que pase en Sudáfrica tendrá profunda influencia en toda África negra.

No conozco todos los detalles de la situación en Sudáfrica ahora que se encuentra en manos negras, pero estoy convencido que un resultado positivo allí será de beneficio para la democracia y el gobierno de la ley en todos los países vecinos. Creo que el primer paso sería superar el tribalismo otorgando la independencia de Zululandia y tal vez de otras tribus (si alguna otra cumple las condiciones de territorio y masa crítica mencionadas arriba), para otorgar a los Xhosa la mayoría abrumadora requerida para que construyan una nación-estado lo suficientemente segura para evadir la política tribal mientras garantiza los derechos de las minorías restantes. Creo que este primer paso será prerrequisito para que Sudáfrica negra descubra las ventajas de la "política de principios" y la democracia multi-partidaria.

La tragedia de África es que tres siglos de interferencia colonial abrumadora han dejado en la mayoría de países una mezcla de tribus ajenas unas a otras con pocos casos únicamente de concentración territorial étnica donde las comunidades coherentes podrían posiblemente satisfacer las condiciones para crear naciones-estado (territorio identificable, masa crítica e identidad cultural y étnica distintiva). Si África hubiera quedado sola, probablemente se habría ajustado sola en entidades políticas, culturales y étnicas, o en naciones-estado como lo han hecho Europa y Asia del Sudeste, por ejemplo.

Web del autor: www.berclo.net

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